Sobre la arquitectura local Rafaela desde los primeros años expuso arquitectónicamente su
pluralismo a nivel formal.
De acuerdo a la cantidad de concesiones adquiridas, la empresa
colonizadora de Guillermo Lehmann le regalaba desde un cuarto a una
manzana entera en el centro del pueblo delineado por la plaza y los
cuatro bulevares principales.
La única condición que tenían los compradores era la construcción en
breve de una casa de ladrillos cocidos y techo de zinc.
Según registros del año 1882, la colonia era habitada por 63 personas
que vivían en 15 casas, en su mayoría construida con barro, palos y
paja.
Ya en 1887, el censo demuestra el avance en las construcciones. Ahora el
mayor porcentaje eran realizadas en ladrillos con techo de azotea,
seguidas por las cubiertas de zinc y por último las precarias.
Las influencias europeas (sobre todo italianas) se empezaban a
materializaban en las primeras construcciones importantes de la
incipiente colonia, como la Recova Ripamonti, inaugurada en 1888 y la
Residencia iniciada en 1894, la Jefatura de Policía, creada el 7 de
noviembre de 1891, el Hospital de la Caridad, inaugurado el 4 de junio
de 1905, entre otros.
El día 26 de enero de 1913, Rafaela fue declarada ciudad a través de
Decreto del Gobierno de la Provincia teniendo en cuenta las cifras del
Censo Municipal de 1912.
A fines de la década del 20, comienzos de la del 30 comienzan a aparecer
las casas de doble piso influenciadas fuertemente por el arte
decorativo.
Con el correr del tiempo las tendencias europeas fueron dejaron
paulatinamente de ser tomadas como patrón referencial, para dar paso a
la creatividad de los arquitectos locales.