| 04/03/2008 Dos columnas atrás, en estas líneas nos poníamos orgullosos por ver en la tapa de la revista Science un artículo escrito por científicos argentinos sobre la inhomogeneidad en la distribución de la radiación de partículas cargadas provenientes de galaxias lejanas. Y habíamos intentado dejar en claro que no sólo este tipo de trabajo --cuya mera enunciación resulta difícil de repetir sin trabarse-- tiene una importancia clave en el ámbito científico-académico, sino también debería tenerlo en otros foros. Algo así como una excusa para apagar el televisor y discutir sobre otras cosas que no sean ``algún gerundio por un sueño'' en las mesas de los bares del centro.
En esta ocasión, el orgullo que siento es mayor aún. Algo así como el orgullo inmerecido que invade al hincha de un club que sale campeón cuando da la vuelta olímpica en calidad de colado. Es que esta vez, la tapa del Physical Review Letters tiene dos fotos tomadas en el Laboratorio de Cavitación y Biotecnología del Centro Atómico Bariloche, lugar donde suelo pasar muchos de mis días y no pocas de mis noches. Esto es, los editores de una de las más --sino la más-- prestigiosas publicaciones sobre Física han decidido que, de todos los artículos enviados, éste ha sido el más interesante. Y El PRL es una revista sobre física general, por lo que recibe una gran cantidad de artículos en las más diversas ramas de esta disciplina.
Me tomé entonces el atrevimiento de pedirle a Raúl ``Cuchu'' Urteaga que nos cuente --tanto a mí como a los atentos lectores de la columna-- de qué se trata el artículo publicado, que tiene que ver con su trabajo de tesis doctoral que está a punto de defender frente a un tribunal internacional. En realidad lo que sigue debería aparecer con el formato de algún tipo de entrevista, pero dado que mis capacidades como periodista son lamentables, voy a hacer un copy & paste de un párrafo que amablemente me preparó Cuchu para este artículo. Bien podría intentar disfrazar el texto como una pseudo-entrevista, pero dejaré esos viles engaños para los profesionales del marketing y pasaré a insertar las palabras del futuro Doctor en Física.
Cómo convertir sonido en luz
``La sonoluminiscencia es un fenómeno por el cual puede obtenerse luz a partir de sonido. En este fenómeno se puede concentrar la energía de un campo de sonido y producir una emisión de luz pulsada en el rango visible y ultravioleta cercano. Esto equivale a concentrar la energía presente en la onda de sonido aproximadamente un billón de veces.
``Este fenómeno aparece cuando una pequeña burbuja de gas noble es atrapada en una onda estacionaria de sonido. A medida que se aumenta la amplitud de la onda de sonido, las oscilaciones de la burbuja crecen en amplitud y para intensidades lo suficientemente altas, la burbuja colapsa violentamente durante el ciclo de compresión calentando el gas dentro de la burbuja. Cuando la temperatura alcanza un valor suficientemente alto, este se ioniza formando un plasma. La temperatura en este momento puede alcanzar los cincuenta mil grados.
En estas condiciones la burbuja emite un pulso de luz azulada extremadamente breve (aproximadamente una milésima parte de microsegundo) y que se repite para cada uno de los ciclos de la onda de sonido, típicamente unas treinta mil veces por segundo.
``Recientemente, hemos1 extendido el rango donde puede producirse sonoluminiscencia. Utilizando una combinación de dos ondas sonoras cuyas frecuencias son múltiplos enteros (armónicos) hemos podido confinar espacialmente una burbuja de xenón en ácido sulfúrico casi puro. De esta manera hemos podido además, aumentar la intensidad de luz producida en cada pulso hasta cuatro veces. En la fotografía puede observarse a la izquierda, la emisión de luz de una burbuja sonoluminiscente cuando se le aplica sólo una onda sonora. En este caso la burbuja se mueve describiendo órbitas alrededor del centro del resonador que la contiene. La fotografía de la derecha muestra cómo al aplicar una segunda onda sonora, la burbuja queda fijada espacialmente.''
Para qué sirve
¿Tanto lío para generar luz con una burbuja? La respuesta corta: sí. Y al margen del interés meramente científico de la descripción detallada de la física del sistema, este problema tiene una motivación tecnológica. Aquellos lectores que hayan visto algún documental en Discovery sobre la diferencia entre fisión y fusión nuclear recordarán que la fusión es una manera extremadamente conveniente de generar energía utilizable a partir de reacciones nucleares. Sin embargo, actualmente las condiciones en las cuales es posible mantener una reacción de fusión sostenida son poco útiles para generar energía eléctrica, ya que se trata de confinar el combustible bajo la forma de plasma a unas cuantas centenas de miles de grados con podereosos campos electromagnéticos en lo que se conoce como fusión caliente.
Por otro lado, existen físicos teóricos que sostienen que es posible lograr fusión en condiciones menos ``hostiles'', que es lo que se llama fusión fría. En teoría --y hasta ahora sólo en teoría-- sería posible generar las condiciones para que exista fusión en alguna cantidad de diversos sistemas. Y uno de estos sistemas --teóricamente-- sería una burbuja que colapsa sobre sí misma, generando las condiciones de presión y temperatura para que se produzca la fusión. Y aunque es cierto todavía falta un largo camino para la fusión fría, las ``burbujas del Cuchu'' que generan cuatro veces más intensidad de luz --que corresponde a una gran temperatura en su interior-- que los experimentos anteriores en sonoluminiscencia (en todo el mundo) son un gran paso hacia esta meta lejana.
Dominando la tecnología
Hay un ejemplo muy claro que ilustra claramente la conveniencia estratégica de dominar la tecnología. Todos sabemos que se necesitan arduos años de estudios y adiestramientos para entender los manuales de algún dispositivo tecnológico, pongamos por caso una máquina que automatiza un proceso industrial. Pero ciertamente hay una gran diferencia entre la calificación de quien tiene que leer el manual y de quien tiene que escribirlo. El que escribe los manuales domina tecnológicamente a quien los lee.
Pero hay un detalle más que conviene entender: dominar la tecnología cuesta dinero. Mucho más que lo que cuesta comprarla. Y si bien el Cuchu --oriundo de Santa Fe-- anda sobre la nieve de Bariloche con agujeros en los zapatos y teniendo que esperar el colectivo todos los días para ir al laboratorio (cosas que como sociedad deberemos resolver a través de nuestros gobernantes algún día), sabe que cuando llegue tendrá los instrumentos adecuados para realizar los experimentos que lo llevarán más cerca de dominar la tecnología. Y si no los tiene, podrá gestionar junto al director del laboratorio Fabián Bonetto --oriundo nada más ni nada menos que la cercana María Juana-- los recursos para conseguir lo que haga falta para trabajar como se debe.
En estos días en los que ha estado visitando la ciudad el gerente de INVAP --empresa que escribe manuales de reactores nucleares, satélites artificiales y aceleradores lineales, y que no por casualidad también está en Bariloche-- me gustaría que los empresarios y funcionarios públicos se sienten un momento y reflexionen. Estoy seguro de que cuando vean que sus empleados están haciendo diseño mecánico tridimensional en computadoras prehistóricas o que sus estudiantes están aprendiendo a programar con libros que hablan de direcciones de memoria de dieciséis bits, se darán cuenta de que es imposible escribir manuales de esa manera. Dominar la tecnología es caro, pero créanme que cada centavo lo vale.
Referencias
- Raúl Urteaga, Fabián J. Bonetto. Trapping an Intensely Bright, Stable Sonoluminescing Bubble. Physical Review Letters, 100, 074302. 2008.
- Raúl Urteaga. Concentración de energía en sonoluminiscencia. Tesis de la Carrera del Doctorado en Ciencias Físicas, Instituto Balseiro. 2008.
- http://www.invap.com.ar
- ... hemos1
- Urteaga se refiere aquí a él mismo y al Dr. Fabián J. Bonetto, investigadores del Instituto Balseiro.
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